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(IVÁN): EL LUGAR SANTISÍMO BAJO CON EL PADRE CELESTIAL PARA VIVIR CONTIGO EN TU CASA:
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2017-12-25 02:56:22 UTC
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Sábado, 23 de Diciembre, 2017 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica

(Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)

Feliz Navidad a todas nuestras familias por toda nuestra Gran América y así también a todas nuestras familias de todas las naciones hermanas de la tierra. Que nuestro Padre celestial las enriquezca grandemente, por medio de la gracia salvadora de su Hijo Jesucristo y los dones maravillosos de su Espíritu, que descienden a cada hora desde sus lugares santísimos, como desde donde por siempre habitaremos con Él, su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y sus huestes angelicales, para amarnos, bendecirnos y enriquecernos por toda una eternidad. Felices Fiestas Navideñas y un Próspero Año Nuevo 2018 a todos.

Happy Hanukkah to the entire house of Israel within Canaan and the nations where they may live these days, so they may finally find the Holy Spirit and the amazing daily unfailing love from the altar of Abraham and Isaac, located over Jerusalem as always to receive you with our heavenly Father’s arms wide opened for you never to let you go again. Baptized in water in His name, His Son and His Spirit you are His Temple of the Holy Spirit and His home-sweet-home into eternity, living in His perfect endless love with every one of His children from Israel and the families of the nations around the world—Marry Christmas!

EL LUGAR SANTISÍMO BAJO CON EL PADRE CELESTIAL PARA VIVIR CONTIGO EN TU CASA:

Nuestro Padre celestial estaba listo para introducir en el mundo su tabernáculo de reunión junto con su Lugar Santísimo, porque Él tenía que expiar los pecados de todas las familias de las naciones antiguas, que murieron sin pacto de vida con Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo. Mucho menos sus corazones jamás ofrecieron ante Él y sobre su altar del amor prehistórico de la gloria celestial su fe: el derramamiento de la sangre expiatoria de corderos, para cubrir los pecados de sus vidas, y así Él pueda perdonarlos, sanarlos y bendecirlos con su perfecta y eterna salvación.

Esto es algo que nuestro Padre celestial tenía en mente hacer con Adam y Eva en el paraíso, porque Él tenía que establecer su altar sobre la tierra y así su santo nombre fuego con sus hijos, para que Él pueda empezar su nuevo reino de sus sueños: en donde su perfecta voluntad florece grandemente con su vida eterna y bendiciones cotidianas. Ahora, nuestro Padre celestial necesitaba establecer su altar de su amor prehistórico junto con su santo nombre fuego sobre la tierra, porque aquí es en donde Él había tomado un puñado del polvo para vestir el alma viviente no solamente de Adán y Eva, pero igualmente de cada uno de sus hijos por nacer en miles de generaciones venideras.

Por ende, nuestro Padre celestial tenía que establecer su altar de su amor eterno sobre la tierra con su santo nombre fuego, flameando sobre sus hijos que nacerán en las generaciones futuras, formando familias y naciones que le rendirán gloria, honor, poder y exaltación a su santo nombre fuego, así como sus ángeles en el cielo desde la eternidad. Ya que, éste es su nuevo reino que nuestro Padre celestial tenía que formar y establecer en la tierra, pero tenía que ser con su altar antiguo, junto con su tabernáculo y con su Lugar Santísimo, para que su santo nombre fuego pueda ser amado, servido, alabado y exaltado por sus hijos, nacidos de Adán y Eva, por todas las generaciones venideras.

Puesto que, nuestro Padre celestial jamás pensó nuevamente crear más ángeles para reemplazar a Lucifer y la tercera parte de los ángeles que pecaron en contra de Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, al intentar de tomar su santo nombre fuego, algo en que jamás fueron llamados hacerlo así, porque esto está reservado únicamente para sus hijos por nacer aún. No obstante, nuestro Padre celestial aún necesitaba empezar un nuevo reino que será mejor que el antiguo, pero esta vez, tenía que ser un reino naciente de su altar de su amor prehistórico junto con su tabernáculo de reunión y con su Lugar Santísimo a todo fuego de santidad eterna, para conquistar así glorias nunca antes divisadas por nadie todavía.

Por eso, nuestro Padre celestial después de haber perdido a Adán y a Eva por el fruto prohibido, del árbol de la ciencia del bien y del mal, del epicentro del paraíso, cuando lo comieron, engañados por la serpiente antigua enviada por Lucifer, entonces fue cuando Él pensó en su nuevo reino llenó únicamente de su Hijo Jesucristo y de su Espíritu. Ésta es la familia del sueño de nuestro Padre celestial que vendrá a ser una conglomeración de naciones mundialmente, invadiendo el cielo como el paraíso, la Nueva Jerusalén celestial y muchos lugares celestiales nunca antes vistos por los ángeles ni menos por el hombre hasta hoy: porque están reservados para aquellos que lo aman a Él en Espíritu y en Verdad, siempre.

Aquí es cuando nuestro Padre celestial pensó en ti y en los tuyos, incluyendo a tus amistades, porque Él necesita hacer acercarte a Él, pero por tu propia voluntad y por medio de su altar del amor prehistórico, en donde Él siempre ha vivido con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu Santo en perfecta armonía de vida eterna, en la eternidad. Sin embargo, habiendo nuestro Padre celestial perdido no solamente un gran número de ángeles santísimos que Él había aprendido a amar en la eternidad, porque cuando los creó, entonces fue para amar, servir, alabar, y exaltarlo a Él junto con su santo nombre fuego sobre su altar de amor eterno, pero le fallaron con pecado y maldades terribles en sus corazones.

Los ángeles santos, en sus diferentes rangos de poderes y glorias, le fallaron a Él y a su santo nombre fuego sobre su altar de su amor eterno, porque Lucifer pensó por su sabiduría y perfección, entonces, que él podía exaltarse con su nombre sobre el Padre celestial y santo nombre fuego, incurriendo así en pena de muerte con los ángeles caídos. En medida que, nuestro Padre celestial jamás había permitido a nadie en su Lugar Santísimo que siempre obra rituales y ceremonias de santidad perfecta que hace el corazón, espíritu, mente y todo el cuerpo creado, como ángeles en sus diferentes rangos de poderes gloriosos para amar, servir y alabarlo a Él eternamente, y así honrando y gloriando su santo nombre fuego, perpetuamente.

Por ende, Lucifer junto con una tercera parte de los ángeles pecaron en contra de nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, al rebelarse en contra de su santo nombre fuego que siempre ha sido amado, servido y alabado por las huestes angelicales eternamente, sin incidentes que recordar—porque el pecado jamás se encontró hasta que Lucifer fue creado. Además, por la rebelión de Lucifer junto con la tercera parte de los ángeles caídos en contra de nuestro Padre celestial y su Espíritu Santo, entonces Él decidió que lo mejor que se debía hacer, fue de crear un nuevo reino y así separarse, alejándose, del reino antiguo, en donde todo pecado había nacido del corazón de Lucifer y de sus secuaces.

Por eso, es que la tierra fue el lugar ideal para nuestro Padre celestial empezar su nuevo reino, en donde su altar de su amor perfecto junto con su tabernáculo de reunión y su Lugar Santísimo seria instalado para dar a luz a sus hijos, al ser bautizados en agua instantáneamente en su santo nombre, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo. Sin embargo, aunque Lucifer pudo engañar a Adán y Eva al hacerles comer del fruto prohibido, de la mano de la serpiente antigua del Jardín del Edén, entonces, nuestro Padre celestial estaba listo para empezar su nuevo pacto de vida no tanto con los ángeles, pero con sus hijos nacidos en el paraíso y en la tierra, glorificando su santo nombre, perpetuamente.

En este tiempo, no solamente Adán y Eva junto con toda la tierra habían sido tomados por Lucifer y sus ángeles caídos, pero igualmente la tierra que nuestro Padre celestial había escogido para establecer su altar del amor prehistórico junto con su tabernáculo y su Lugar Santísimo: en donde sus hijos podrían renacer del Espíritu Santo con su vida eterna, para siempre. Más aún, para conquistar la tierra junto con su tierra escogida y las familias de las naciones, viviendo ya por todo el mundo, entonces, Él tenía que sentarse con Abraham y sus 318 hijos adoptados para comer del pan y vino, que es diariamente servido por su Hijo Jesucristo a las huestes angelicales del reino celestial, para mantenerlos por siempre perfectamente santísimos.

Una vez que nuestro Padre celestial había comido del pan y vino con Abraham y sus hijos adoptados, entonces Él podía permitir que su Espíritu Santo descienda sobre el mundo para conquistarlo para gloria de su santo nombre fuego, flameando sobre su altar del amor antiguo perpetuamente: pero Él mismo tenía que hacerlo todo por el vientre estéril de una mujer. El vientre estéril de una mujer lo haría todo perfectamente, porque fue Eva que fue engañada por la serpiente antigua para comer del fruto prohibido, que destruyó finalmente su vientre, dando a luz a hijos esclavizados al pecado, maldición, enfermedades, pobreza, conflictos, guerras, holocaustos y muerte: por ende, nuestro Padre tenía que conquistar todo lo perdido, por un vientre sin vida alguna.

En otras palabras, nuestro Padre celestial junto con su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo tenía que reentrar en la humanidad por el vientre muerto, en donde su esposa haya pactado con Él, al comer del pan y vino de su Hijo Jesucristo, para que el Espíritu Santo descienda a la vida humana, conquistando la tierra escogida y el mundo entero eventualmente. Efectivamente, ya que nuestro Padre celestial, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo habían reemplazado no solamente la carne humana pero igualmente su espíritu, entonces Él perfectamente podía conquistar Canaán junto con las familias de las naciones mundialmente: dándole vida a su Hijo amado por un vientre virgen, reconquistando así el cielo eventualmente, para glorias interminables de su nuevo reino venidero.

Ahora, nuestro Padre celestial necesitaba su único Hijo amado naciendo del vientre virgen de la hija de David esta vez, porque todo Israel ya había nacido de los poderes del Espíritu Santo del vientre estéril de Sarah, recibiendo no solamente la roca y su agua viva, pero igualmente los Diez Mandamientos de su vida prístina, colocándolos en su Lugar Santísimo, para siempre. Ciertamente, nuestro Padre celestial había ya establecido entre las naciones no solamente la carne sagrada de su Hijo junto con su Espíritu cuando Isaac nació como el sacrificio de Abraham sobre el monte Sión, descansando sobre el Moriah, pero igualmente Él llevó a sus hijos del cautiverio egipcio hacia el desierto, reencontrándose así con las naciones antiguas con su única salvación posible.

Efectivamente, por el desierto del Sinaí nuestro Padre celestial tenía que tener a la casa de Israel ministrando como sus sumos sacerdotes rituales y ceremonias de santidades perfectas y únicas, que las familias de las naciones antiguas fallaron en conocer y en cumplir ante Él para salvarse, porque vivieron sin conocer su santo nombre fuego y Cordero sobre su altar del amor eterno. Por ende, nuestro Padre celestial tenía que empezar a destruir todas las obras malvadas que Satanás había logrado en contra de sus hijos, nacidos todos ellos de su imagen y de su alma viviente, al nacer por las generaciones de Adán y Eva, contaminados con la mancha del fruto prohibido, que ambos comieron en el paraíso, alejándose así de su amor entrañable, perpetuamente.

Por eso, es que nuestro Padre celestial tenía que reconquistar a Adán y a Eva junto con los hijos por los poderes de la carne sagrada de su Hijo Jesucristo y por su Espíritu Santo, vistiendo a cada hombre, mujer, niño y niña con perfecta santidad, por medio del nacimiento divino, del vientre virgen de la hija de David, en el mundo. Por cuanto, al Satanás mentir por la serpiente engañó a Eva, contaminando así su vientre para dar a luz a hijos, rebeldes a nuestro Padre celestial, su Hijo y su Espíritu en el paraíso, entonces Él tenía que tener a su Hijo amado nacido del vientre virgen en Canaán, para restaurar por su Espíritu Santo toda vida y obediencia sobre la humanidad entera.

Por eso, es que una vez que nuestro Padre celestial había hecho que su Hijo Jesucristo nazca del vientre virgen de la hija de David, bañado en su sangre que está llena del Espíritu Santo y de su vida eterna, entonces toda gloria de su santo nombre fuego podía ser restaurada al fin, desde la rebelión angelical del cielo y hasta siempre. Esto era algo que nuestro Padre celestial tenía que hacer con su santo nombre fuego sobre su altar del amor prehistórico, descendido del cielo con Isaac y con su Espíritu Santo, no solamente para bautizar a Abraham y sus hijos por nacer en generaciones venideras, pero igualmente su mismo santo nombre fuego y con muchas glorias eternas nunca antes vistas por ángeles.

Ya que, cuando sus hijos de Israel o de las familias de las naciones se bautizaban en agua, confesando su santo nombre, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, entonces su santo nombre fuego sobre su altar del amor eterno es bautizando con nuevas glorias que continuaran a través de toda eternidad, complaciendo a nuestro Padre celestial en Espíritu y en Verdad, siempre. Por ello, nuestro Padre celestial envío a su Hijo Jesucristo a nacer del vientre virgen de la hija de David, porque Él tenía que conquistar a la humanidad entera y la tierra de toda mentira, maldición de Satanás, y de terribles decepciones de muertes infernales, no solamente por el vientre virgen de la hija de David, pero igualmente desde su Lugar Santísimo.

Considerando que, nuestro Padre celestial tenía que tener a su Hijo Jesucristo nacido del vientre estéril de Sarah, por su Espíritu Santo, para entrar en cada familia, empezando con Abraham y sus hijos adoptados, comprados con dinero de extranjeros, dándoles a ellos su hogar y familia: pero igualmente, reconquistar su tierra escogida y su dulce hogar por el vientre virgen, hija de David. Éste es el momento que nuestro Padre celestial esperó por un milenio, porque Él necesitaba a Satanás derrotado por su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo, cuando ambos salieron del vientre estéril de Sarah con el único hijo de Abraham, Isaac, conquistando no solamente a cada familia del mundo, pero igualmente su gran Canaán: en donde Él vivirá con sus hijos eternamente feliz.

Nuestro Padre celestial necesitaba derrotar a Satanás y sus mentiras por el camino, verdad y vida de su Hijo Jesucristo, al nacer del vientre virgen de la hija de David, pavimentando así el camino de su santo nombre fuego para que descienda, y así entrar gloriosamente a poseer su dulce hogar, en donde será bautizado junto con sus hijos con glorias eternas. Ya que, al casi nuestro Padre celestial contaminarse no solamente con la rebelión de Lucifer y ángeles caídos, y mentiras y decepciones ante su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y cada ángel fiel, entonces Él tenía que limpiar su santo nombre fuego con su bautismo de su dulce hogar, cada vez que sus hijos lo adoran, conquistando así glorias nunca antes vistas.

Es decir también que nuestro Padre celestial necesitaba conquistar no solamente el desierto y las familias de las naciones antiguas muertas, pecadoras, porque ellos fallaron en conocer como amar, servir y alabarlo a Él por la carne sagrada de su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, pero igualmente conquistó su tierra: bautizando su santo nombre fuego con almas renacidas de sus hijos. Visto que, nuestro Padre celestial necesitaba bautizar su santo nombre fuego sobre su altar antiguo y en su tierra escogida para vivir perpetuamente con sus hijos renacidos de su Hijo Jesucristo y de su Espíritu Santo por el bautismo de agua, para que Él entre en su nuevo reino con sus hijos junto con su santo nombre completamente bautizados con perfecta santidad.

Además, esto es algo que nuestro Padre celestial necesitaba hacer con sus ángeles santísimos que jamás pecaron en contra de Él ni de su santo nombre fuego, cuando Lucifer y una tercera parte de los ángeles creyeron en él, sin embargo, se contaminaron, postreramente fueron bautizados con potencias de santidades resucitadoras finalmente cuando Israel renació del Valle de los huesos secos, redimido. Una vez que nuestro Padre celestial terminó de clavar a su Hijo sobre el madero del Israel antiguo que en vida fue la carne nacida del vientre estéril de Sarah, por el Espíritu Santo, para vivir cautivado en egipcio, acumulando pecados de naciones antiguas yaciendo en tumbas eternas, para que sean bautizados en el Mar Rojo, entonces fueron todos liberados del infierno, finalmente.

Entonces cuando nuestro Padre celestial había terminado de bautizar a cada hombre, mujer, niño y niña de Israel que habían escapado del cautiverio egipcio, invocando la perfecta santidad de su nombre, su Hijo Jesucristo y el Espíritu Santo, inmediatamente todos fueron bautizados en agua milagrosamente para escapar toda muerte en el Mar Rojo, abandonando todo pecado en el lecho marino, para siempre. Habiendo nuestro Padre celestial lanzando en bautismo todo pecado de las familias de las naciones antiguas que habían cometido en contra de Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo: entonces, Él tenía que darles de beber a sus hijos del agua de la roca viva finalmente para que coman diariamente de su boca, el mana de su Mesa santa, del reino angelical.

Considerando que, nuestro Padre celestial estaba listo para usar a Israel como sus sumos sacerdotes ministrando sobre cada hombre, mujer, niño y niña que habían extraído sus pecados del mismo infierno, cuando vivieron en el cautiverio Egipto, para postreramente abandonarlos en el Mar Rojo, en un gran bautismo que destruyó no solamente cada obra malvada en ellos, pero igualmente a todo enemigo, perpetuamente. Ahora, una vez que nuestro Padre celestial había hecho que toda la casa de Israel beba de su roca viva, además comió del maná del cielo, entonces Él finalmente podía entregarles su tabernáculo de reunión con su Lugar Santísimo y con su Hijo Jesucristo, ministrando como el Cordero escogido y sumo sacerdote por el desierto del Sinaí y sobre las naciones antiguas.

Además, nuestro Padre celestial le dijo a Moisés que Él no iría con Israel por el desierto hacia la tierra prometida, porque ellos podrían pecar en su contra, así como al pie del Monte Sinaí, en donde Él casi los mata para reemplazarlos con gente nueva nacida de Moisés, finalmente para conquistar su tierra escogida para gloria de su santo nombre fuego. Aquí es cuando nuestro Padre celestial dijo que Él le estaba dando a Israel a su Ángel (Jesucristo) que lleva su santo nombre fuego en su cuerpo sagrado con perfecta santidad y eterna gloria, por ende, ellos fueron avisados de mantenerse santos ante él, porque él tiene poder para juzgarlos y castigar sus pecados y rebeliones que cometan camino a Canaán.

Esto fue lo planeado por nuestro Padre celestial que tenía que hacer por el desierto del Sinaí, y esto no es solamente que la casa de Israel había tirado todo pecado en el Mar Rojo, pero igualmente ellos habían bebido de la roca y comido de su maná cotidiano de su Mesa celestial, para que así ministren ante Él perfecta santidad, siempre. Visto que, ahora nuestro Padre celestial con su Espíritu Santo y su Hijo amado ministraban santidad cotidiana con la casa de Israel por el desierto y sobre cada hombre, mujer, niño y niña de las naciones antiguas yaciendo en sus celdas infernales, pagando por sus culpas eternamente, entonces Él podía limpiarlos de sus pecados y culpas: finalmente regalándoles así salvación eterna abundantemente.

Puesto que, nuestro Padre celestial podía ahora por su Lugar Santísimo y su Hijo Jesucristo con su santo nombre fuego junto con el Espíritu Santo y sus dones asombrosos, entonces Él ministrar libremente a cada alma sufriendo en el tormento culpable de sus pecados, finalmente para liberarlos con perfecto rituales y ceremonias de santidades redentoras y así postreramente regresen al paraíso pronto. Además, esto fue algo que nuestro Padre celestial necesitaba hacer con toda la casa de Israel por cuarenta años (una generación entera) para salvar a los perdidos del infierno tormentoso, destruyendo todo pecado con el derramamiento de la sangre de corderos sobre ellos, que ya habían sido abandonados en el lecho marino del Mar Rojo, para que sus hijos obtengan salvación eventualmente.

Por cierto, nuestro Padre celestial no paro su obra salvadora, salvando a los perdidos del infierno, cubriendo cada pecado, previamente tirados en el Mar Rojo cuando Israel se bautizaba, al cruzar en seco y con paredes de agua en ambos lados hacia el lugar de seguridad, para encontrarse con el SEÑOR en persona, pero Él siguió aún salvando hasta llegar a ti. Ahora, una vez que nuestro Padre celestial cubrió cada pecado con Israel ayudándolo, y su Hijo Jesucristo ministrando con su santo nombre fuego en el tabernáculo y su Lugar Santísimo, entonces Él tenía el camino libre para conquistar a Canaán: porque Él tenía que establecer su santo nombre junto con su vida eterna sobre su altar, bautizando a sus hijos con salvación perfecta.

Por cuanto, nuestro Padre celestial necesitaba no solamente a su Hijo nacido en Canaán, por los poderes de su Espíritu Santo del vientre virgen de la hija de David, para establecer su santo nombre fuego sobre su altar del amor prehistórico, descendido del cielo, pero igualmente Él necesitaba su misma vida vivida ya por su Hijo amado por todo Israel, destruyendo pecados, eternamente. Puesto que, el vientre virgen que nuestro Padre celestial llamó a Moisés a construir con Israel antiguo en el desierto, entonces fue para construirlo sobre cada hombre, mujer, niño y niña yaciendo ya en el infierno, por sus pecados, para que todos ellos reciban rituales y ceremonias de santidades perfectas, para postreramente renacer de ellos, pero en su Lugar Santísimo, y en Canaán.

Por cierto, nuestro Padre celestial debía tener a su Hijo Jesucristo nacido del vientre virgen de la hija de David, por el Espíritu Santo, para Él poder vivir su vida eterna como su sumo sacerdote, que había ya ministrado a cada alma viviente yaciendo en el infierno rituales y ceremonias de santidades cubriendo todo pecado, para que toda salvación sea posible finalmente. Realmente, nuestro Padre celestial tenía que alcanzar poderes asombrosos sobre cada pecado que cada hombre, mujer, niño y niña ya yaciendo en el infierno había cometido durante su paso por la tierra en contra de Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo, y sólo entonces Satanás fue destruido con su misma vida santísima vivida en Canaán, por el Santo de Israel, Jesucristo.

Ya que, nuestro Padre celestial necesitaba destruir toda mentira, maldición y obra malvada que Satanás no solamente había hecho en contra de Adán y Eva, pero igualmente sus hijos ya en el infierno y, además, para todos ellos viviendo en Israel y en las naciones: Satanás fue destruido con la vida misma santísima vivida por Jesucristo en el desierto, y postreramente en Canaán. Considerando que, al nuestro Padre celestial vivir su vida eterna con su Hijo y su Espíritu Santo sobre naciones antiguas yaciendo en el infierno, entonces, ejecutando rituales y ceremonias de santidades inagotables con todo Israel antiguo, instantáneamente cada obra de Satanás en Canaán fue destruida--: conquistando así el altar de amor eterno por Israel y la humanidad entera con salvación perfecta.

Puesto que, nuestro Padre celestial tenía que tener su vida eterna vivida por su Hijo Jesucristo y por su Espíritu Santo en Israel, al caminar con su santo nombre fuego y palabra viva por las calles de Israel encontrándose con cada hombre, mujer, niño y niña destinada ya a oír su Juramento a Isaac palabra por palabra, para que todos vivan postreramente. Por cuanto, cada palabra que nuestro Padre celestial le había hablado a Isaac mientras él yacía sobre el madero listo para ser encendido por su padre Abraham, porque él fue llamado para ofrecerlo a él como una ofrenda encendida, para entonces empezar una relación íntima y santísima no solamente con el Padre celestial, pero igualmente con los hijos por nacer en generaciones futuras.

Por lo tanto, estas son palabras que su Hijo Jesucristo siendo la carne sagrada y la sangre expiatoria que lleva su santo nombre fuego en perfecta santidad junto con su Espíritu Santo, entonces él mismo tenía que manifestarlas a cada hombre, mujer, niño y niña en Israel, para que sean todos ellos liberados de sus pecados, maldiciones muertes y del infierno, perpetuamente. Ciertamente, estas palabras tenían que ser habladas por todas las ciudades y calles de toda la tierra de Israel, porque nuestro Padre celestial tenía que tocar y sanar a sus hijos, para que sean llenos de su Espíritu Santo que tenían que poseer, para entrar entonces no solamente al monte Sión, pero igualmente a su nuevo reino venidero sobre toda la tierra.

Estas son palabras de su amor de Padre para sus hijos así como con Isaac cuando yacía sobre el madero listo para ser una ofrenda encendida que Abraham fue llamado a conducirla, para que así se encienda el fuego de su amor eterno, dándoles vida a sus hijos prometidos por generaciones venideras, y a su Hijo amado para su sacrificio continuo, últimamente. Por eso, nuestro Padre celestial tenía que caminar con su Hijo y con su Espíritu llevando su santo nombre con toda santidad, revelándole a cada uno en Israel y por generaciones futuras las palabras de su Juramento a Isaac: para que todos sean bautizados mundialmente con sus palabras vivas y de vida eterna, que es la salvación perfecta de todos hoy en día.

Ciertamente, al hablarles nuestro Padre celestial a sus hijos, cuando su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo caminaban por las calles de Israel y a veces entraban juntos en los hogares, invitados por las gentes a comer y beber juntos, entonces los enfermos eran sanados, lo cojos caminaban, los mudos hablaban, y aquellos destinados a morir eran liberados por sus poderes santísimos. Viendo que, nuestro Padre celestial tenía que entrar con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu Santo en casi todos los hogares de sus hijos, para Él poderlos bendecir junto con todos lo que poseían en sus tierras: porque Él tenía que establecer su palabra viva sobre su altar, quedándose con ellos con sus bendiciones, sanidades, protección y riquezas especiales, para siempre.

Visto que, estos son poderes que ya están operando constantemente en el altar de Abraham e Isaac y que arden siempre en su horno de su grande Gracia, de su grande Misericordia, de su grande Verdad y de su grande Justicia Divina, para que sus hogares y con todo lo que poseen sean bendecidos con su Espíritu Santo y palabra viva. Esto fue algo que nuestro Padre celestial tenía que hacer con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu Santo no solamente en cada hogar israelita, pero igualmente por sus calles, porque Él ha escogido a Canaán como su dulce hogar eterno junto con sus hijos—por ende, Él tenía que escribir su misma vida santísima—su Juramento a Isaac sobre su tierra.

Por eso, es que Satanás se vio derrotado junto con sus ángeles caídos, porque fue siempre nuestro Padre celestial que hablaba por su Hijo Jesucristo y su Espíritu Santo a cada hombre, mujer, niño y niña que Él se encontró en Canaán, llenándolos con su voluntad perfecta, y listo para Él mismo descender a vivir con todos ellos en su nuevo reino. Así fue como, nuestro Padre celestial pudo destruir cada obra escondida que Satanás había hecho en Israel a través de muchas generaciones, engañando a sus hijos con sus ídolos y altares que están siempre llenos de amores terribles del infierno y de tinieblas profundas para robar, matar y destruir a quien sea que se acerque o entre en ellos, al servirles ciegamente.

Esto fue un caminar por todo Israel y de su tierra que nuestro Padre celestial tenía que ejecutar con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu Santo, rescribiendo su Juramento a Isaac palabra por palabra por todo Canaán, que Él mismo escogió para vivir con sus muy amados, de Israel y de las familias de las naciones, para que Satanás finalmente desaparezca, perpetuamente. Así como nuestro Padre celestial tenía que haber tenido a su Hijo Jesucristo caminando con toda la casa de Israel por el desierto, creando rituales y ceremonias de perfecta santidad del Lugar Santísimo, en donde cada uno de sus hijos tiene que renacer de su Espíritu Santo para entrar al cielo eternamente justificado, entonces, Él tenía que hacerlo nuevamente todo en Canaán.

Considerando que, nuestro Padre celestial necesitaba salvar a cada uno de sus hijos de la casa de Israel y de las familias de las naciones, al confirmar su Juramento a Isaac, cuando Él personalmente con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu Santo vivieron todo el Juramento en Canaán, pero con su santo nombre fuego muy en alto sobre el monte Sión. Por eso, nuestro Padre celestial junto con su Hijo Jesucristo y con su Espíritu Santo pudo ejecutar grandes milagros que bendecían a todos en Israel, sanando a todo enfermo, y sacando a todo ángel caído que estaba afligiendo sus vidas, para que por fin todos vivan sus vidas bendecidas por su presencia santísima, y listos todos para ascender al cielo en cualquier día.

Efectivamente, así fue como nuestro Padre celestial realmente destruyó cada obra de Satanás y de sus ángeles caídos, que Él mismo finalmente le dijo al ángel de la muerte en sus palabras de juicio final, que hicieron eco por todas las calles y en cada hogar de Israel, asegurándole al diablo finalmente, diciéndole, ¡Muerte, Yo soy tu muerte hoy y para siempre! Aquí es cuando no solamente todo Israel que yacía en la boca del infierno finalmente fue liberado, porque nuestro Padre celestial no los podía liberar de todo pecado, maldición y muerte del Valle de los huesos secos hasta que Él mismo había pronunciado su Juramento a Isaac en todo Canaán, destruyendo así a Satanás junto con el ángel de la muerte, perpetuamente.

Una vez que nuestro Padre celestial terminó su obra que necesitaba hacer en Israel junto con su Hijo y con su Espíritu Santo, entonces Él permitió que su Hijo amado tome el madero para caminar con él hacia el monte santo de Jerusalén: porque ahora él si estaba listo para derramar su sangre expiatoria y llena de vida eterna para sus hijos, mundialmente. Nuestro Padre celestial necesitaba tomar a su Hijo Jesucristo junto con su Espíritu Santo y con cada ritual y ceremonia de santidad perfecta ejecutada por el desierto del Sinaí y sobre las familias de naciones antiguas que necesitaban ser liberadas, para que Él finalmente lleve también toda su obra hecha en los hogares y calles de Israel hacia el Lugar Santísimo, para siempre.

Nuestro Padre celestial necesitaba la carne sagrada de su Hijo clavada al madero del Israel antiguo que en vida fue la carne y el cuerpo nacido en cautividad egipcia, bautizada en el Mar Rojo, que bebió de la roca y comió del maná angelical, finalmente así entren todos juntos en el Lugar Santísimo para perdón, aceptación, reconciliación y salvación de toda nación. Ciertamente, éste es el lugar que nuestro Padre celestial necesitaba tener a los hijos de Abraham clavados a su Hijo Jesucristo junto con cada ritual y ceremonia de perfecta santidad, entrando al Lugar Santísimo con cada palabra, obra, y glorias conquistadas en Canaán: para que Él finalmente selle a cada uno con perfecta salvación y llena de su amor infalible, para siempre.

Por ello, cuando toda la casa de Israel se bautice nuevamente por tercera vez, por donde sea que vivan entre las naciones, entonces ellos serán renacidos del agua en el nombre santo del Padre, del Hijo Jesucristo y del Espíritu Santo, para que el Juramento a Isaac, que está en ellos como pacto eterno, se convierta en su perfecta voluntad mundialmente, al fin. Aquí es cuando nuestro Padre celestial se levantara de su Silla de Misericordia caminando hacia Israel para vivir con sus muy amados eternamente, porque será en Jerusalén, en donde Él ha establecido ya su santo nombre fuego sobre el monte Sión: por ende, cuando Él vea a todo Israel renacido del agua, instantáneamente ellos vendrán a ser su dulce hogar, por fin.

Aquí es cuando Israel fallara siempre en pecar nuevamente, porque ellos habrán renacido del agua en el nombre del Padre, del Hijo Jesucristo y del Espíritu Santo, por ello, la carne pecadora y el espíritu de error jamás regresara a ellos, porque el Espíritu Santo y la carne sagrada los vestirán con perfecta santidad: alcanzando nuevas glorias para nuestro Padre celestial, perpetuamente. Esto significa que el Espíritu Santo junto con toda gloria creada por nuestro Padre y su Hijo Jesucristo descenderá, así como el agua del cielo, para quedarse en Israel y en su gente no solamente para enriquecerlos perpetuamente, pero igualmente con cada hombre, mujer, niño y niña de todas las naciones formando así el nuevo reino de nuestro Padre celestial, para siempre.

Ahora, estas glorias descenderán sobre Israel por razones del Juramento que nuestro Padre celestial lo proclamó sobre Isaac, y postreramente confirmada con Jacobo, finalmente para establecerla como pacto de su voluntad perfecta sobre todo Israel para salvación de las naciones: por ende, cuando sean todos ellos bautizados como nación de Dios, entonces el Espíritu Santo jamás cesara de descender sobre las naciones. Porque entonces Israel habrá venido a ser el templo del Espíritu Santo, que es la voluntad perfecta del Padre celestial establecida sobre todo Israel, bendiciendo a las naciones del pasado, del presente y del futuro, para que finalmente vivan con Él: y cada uno de ellos vestidos de la carne sagrada y del Espíritu Santo, para jamás volver a pecar, para siempre.

Por cuanto, Israel vendrá a ser el Templo del Espíritu Santo y llenó del amor infalible del dulce hogar de nuestro Padre celestial que siempre siente por su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo, los ángeles, y cada hombre, mujer, niño y niña de Israel y de las naciones, convertidos todos en su reino de familias divinas llenas de su misma vida, perpetuamente. Éste es el nuevo reino, en donde nuestro Padre celestial no vivirá más con seres creados como ángeles, pero ahora, Él vivirá en Canaán, en donde su perfecta voluntad finalmente será manifestada sobre la casa de Israel, al ser bautizados en agua mundialmente, finalmente para vivir con los renacidos de su imagen y de su alama santísima, rodeados de su amor puro, siempre.

Por eso, es que nuestro Padre celestial espera por ti y junto con los tuyos, y amistades igualmente, a que se bauticen en agua, para que tú finalmente entres en su altar del amor prehistórico y su tabernáculo de reunión, en donde su Lugar Santísimo sigue esperando para bautizarte con su Espíritu Santo y vida eterna, para que entres al cielo ya. Porque una vez que tú hayas entrado en su Lugar Santísimo, entonces tú te encontraras con nuestro Padre celestial en persona listo para abrazarte, para que vengas a ser uno con Él, su Hijo Jesucristo y su Espíritu santo, llenó de su amor infalible y puro--: en donde tú jamás volverás a pecar, pero únicamente vivirás gozando de riquezas cotidianas y alegrías sin fin hacia toda eternidad.

¡Feliz Hanukkah—y—Feliz Navidad a cada uno de todos ustedes en todas las familias de las naciones de toda la tierra! ¡Amén!

THE HOLY OF HOLIEST DESCENDED WITH OUR FATHER TO LIVE WITH YOU IN YOUR HOME:

Our heavenly Father was ready to bring into the world His tabernacle of reunion along with its Most Holy Place, because He needed to atone for the sins of the families of the ancient nations that had died without a covenant of life with Him, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit. Much less they had offered unto Him over His altar of the prehistoric love in heaven’s glory the shedding of a lamb’s atoning-blood, to cover the sins of their lives, so He may forgive, heal and bless them with His perfect and lasting-salvation.

This is something that our heavenly Father had in mind to do with Adam and Eve in heaven’s glory as in paradise, because He needed to establish His altar on earth thus later to establish His holy name fire with His children, so He may start His new dream kingdom, where His perfect will may flourish with His eternal life and daily blessing. Now, our heavenly Father needed to establish His altar of the prehistoric love along with His holy name fire on earth, because this is where He had taken a handful of dust to dress the living soul not only of Adam and Eve, but also of every one the children to be born in the generations to come.

Therefore, our heavenly Father had to establish His altar of His eternal love on earth with His holy name fire flaming over the children that will come to be born in the generations ahead, forming families and nations that will render glory, honor, power and exaltation to His holy name fire, as the angelical hosts had done it through eternity. For this is the new kingdom that our heavenly Father needed to form and establish on earth, but it had to be done with His ancient altar, along with His tabernacle of the Holy of Holiest, so His holy name fire may be loved, served, worshipped and exalted by His children, born from Adam and Eve, through the generations.

For our heavenly Father never thought again to create more angels to replace Lucifer and the one-third of the angels that had sinned against Him, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, by trying to take on His holy name fire, something that they were never called to do, because this was reserved only for His children to be born yet. Nevertheless, our heavenly Father still needed to start a new kingdom that will be better than the ancient one, but this time, it had to be a kingdom that will be born from His altar of the prehistoric love along with the tabernacle of reunion and the Holy of Holiest, thus to conquer new glories never seen before by any one yet.

That is why, that our heavenly Father after having lost Adam and Eve to the forbidden fruit, from the tree of knowledge of good and evil, at the epicenter of paradise, as they ate from it, deceived by the old serpent that Lucifer had sent against them, then He thought of His new kingdom filled only with His Son and His Spirit. This is our heavenly Father dream family that will become a conglomerate of nations throughout the earth, invading heaven’s glory as paradise, the New Jerusalem from heaven above along with many other glorious places never seen by angels much less by men until now, because they are reserved for those that love Him in Spirit and in Truth into all eternity.

This is when our heavenly Father thought of you and your loved ones, including your friends, because He needed to make you to come to Him, but by your own will and through His altar of the prehistoric love, where He has always lived with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit in perfect harmony of eternal life, through eternity. However, having our heavenly Father lost not only a great number of very holy angels that He had learned to love and care through eternity, because when He created them, then it was to love, serve, worship and exalt Him along with His holy name fire over His altar of love, but they failed Him with sin and evil in their hearts.

The holy angels, in their different ranks of powers and glory failed Him and His holy name fire over His altar of love, because Lucifer thought that because of His great wisdom and perfection, then he could exalt himself and his name above our heavenly Father and His holy name fire, therefore incurring into the penalty of death along with his fallen angels. Inasmuch as, our heavenly Father has never allowed anyone into His Holy of Holiest that it is always working the rituals and ceremonies of perfect holiness that causes the heart, spirit, mind and entire being of created beings, as angels of different ranks of powers and glories to love, serve and worship Him through eternity, thus honoring His holy name fire, perpetually.

Therefore, Lucifer along with his one-third of angels sinned against our heavenly Father, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, by rebelling against His holy name fire that it has always been loved, served and worshipped by the angelical hosts throughout eternity, without any incidents at all to remember—because there was never sin found in heaven until Lucifer was created. Besides, because of Lucifer’s rebellion along with the one-third of the fallen angels against our heavenly Father and His Holy Spirit, then He decided that the best thing to do, it was to create a new kingdom thus to separate or walk away from the old one, from where every sin had been born in the heart of Lucifer and his followers.

That is why, that earth was the ideal place for our heavenly Father to start a new kingdom, where His altar of His perfect love along with His tabernacle of reunion and its Holy of Holiest will be installed to give birth to His children, as they are baptized in water instantly in His name, His Son Jesus Christ and His Spirit. However, although Lucifer had managed to deceive Adam and Eve by causing them to eat the forbidden fruit, from the hand of the old serpent of the Garden of Eden, then, our heavenly Father was ready to start His new covenant of life not with the angels, but with His children born in paradise and on earth, glorifying His holy name, perpetually.

At this time, not only Adam and Eve along with the entire earth had been taken by Lucifer and his fallen angels, but also the land that He had chosen to establish His altar of the prehistoric love along with the tabernacle of reunion and its Holy of Holiest, where His children may become reborn from His Holy Spirit into eternal life. Furthermore, to reconquer the earth along with His chosen land and the families of the nations, living already everywhere throughout the world, then, He had to sit with Abraham and his 318 adoptive children to eat the bread and wine, which is daily served by His Son Jesus Christ to the angelical hosts in heaven’s glory, thus to keep them holy always.

Once our heavenly Father had managed to eat the bread and wine with Abraham and his adoptive children, then He could allow His Holy Spirit to descend into the world thus to conquer it for the glory of His holy name fire, flaming over His ancient altar of his eternal love forever, but He had to do this through a sterile womb. The sterile womb of a woman would do it, because it was Eve that was deceived by the old serpent to eat from the forbidden fruit that destroyed finally her womb that gave birth to children enslaved to sin, curses, infirmities, poverty, conflicts, wars, holocausts and death, and so, our heavenly Father had to reconquer what was lost through a barren-womb.

In other words, our heavenly Father along with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit had to reenter humankind through a barren-womb, where her husband had a pact with Him, by eating the bread and wine from His Son Jesus Christ, so His Holy Spirit may enter into human life, conquering the chosen land and the world eventually. Because, once our heavenly Father, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit had replaced not only the human flesh but the spirit as well, then He could easily conquer Canaan along with the families of the nations worldwide, by giving birth to His Son again through a virgin womb, thus reconquering heaven’s glory, everlastingly, for His new dream kingdom’s endless glory.

Now, our heavenly Father needed His only Son to be born from King David’s virgin daughter this time, because the entire house of Israel had already been born by the Holy Spirit’s daily power through Sarah’s barren-womb, receiving not only the rock and its living-water but also the Ten Commandments of His pristine life to be placed within the Holy of Holiest. Therefore, our heavenly Father had finally established in the midst of the nations not only His Son’s sacred-flesh along with His Holy Spirit as Isaac was born to be Abraham’s sacrifice over Jerusalem holy hill, resting over Mount Moriah, but also He had taken the children from Egypt’s captivity into the Sinai’s wilderness to address the ancient nations with His only salvation.

Inasmuch as, throughout the Sinai’s desert our heavenly Father had to take the entire house of Israel ministering as His high priests very important rituals and ceremonies of perfect holiness that the families of the ancient nations failed to know and fulfilled before Him for salvation, because they lived without knowing His holy name fire and Lamb over His altar of love. Therefore, our heavenly Father had to begin to destroy all the wicked works that Satan had managed to do against His children that had been born from His image and living-soul, as they were born through the generations from Adam and Eve stained with the sin of the forbidden fruit that both of them ate in paradise, breaking away from His unfailing-love.

That is why, that our heavenly Father had to reconquer Adam and Eve along with the children through the amazing powers of His Son Jesus Christ’s sacred-flesh and the Holy Spirit’s gifts of daily powers that will dress every man, woman and child with perfect holiness through King David’s virgin daughter’s birth into the world, to bless Canaan with eternal life, everlastingly. Inasmuch as, Satan with his lies through the old serpent deceived Eve thus contaminating her womb to give birth to sinful children, rebellious to our heavenly Father, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit in paradise, then He had to cause His Son to be born from a virgin-womb within Canaan to restore through His Holy Spirit life and obedience upon humankind.

That is to say, also that once our heavenly Father had managed His only Son Jesus Christ to be born from king David’s virgin daughter, bathed in his own atoning-blood that is filled with His Holy Spirit and His eternal life, then His holy name fire’s glory could begin to be restored at last since the angelical rebellion in heaven’s glory. This was something that our heavenly Father needed to do with His holy name fire over His altar of the prehistoric love, descended from heaven above with Isaac and the Holy Spirit, not only to baptize Abraham and his children through the generations, but also to grant His holy name fire a baptism of lasting new glories unknown to angels before.

Because as His children from Israel or the families of the nations have become baptized in water by confessing His holy name, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, then His holy name fire over His altar of His eternal love is baptized with new glories that will continue through eternity thus pleasing our heavenly Father with truth and justice, perpetually. For this is why that our heavenly Father had to send His Son Jesus Christ to be born from David’s virgin daughter through the Holy Spirit, because He had to conquer humankind and the entire earth from Satan’s lies, curses and terrible deceptions of death in hell not only through David’s virgin daughter but also with His altar of His eternal love.

Considering, our heavenly Father had to have had His only Son Jesus Christ born from Sarah’s barren-womb by the Holy Spirit to enter into every family, beginning with Abraham and his adoptive children that he had to buy from foreigners with money to give them his home and family-love, but also, reconquer His own land and home-sweet-home through David’s virgin daughter’s womb. This is the moment that our heavenly Father had been waiting for through millennia, because He needed Satan defeated by His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, as both emerged through Sarah’s barren with Abraham only child born as Isaac, conquering not only every family from the entire human race but also His homeland, where He will live with His children.

Our heavenly Father needed to defeat Satan and his lies through the way, truth and life of His Son Jesus Christ, as he was born from David’s virgin daughter that paved the way for His holy name fire to descend from heaven’s glory, thus to enter gloriously to possess His home-sweet-home, where it will become baptized along with His children with lasting-glories. Given that, as our heavenly Father was almost contaminated not only by Lucifer’s rebellion and every fallen angel from heaven above with lies and deceptions before His Son Jesus Christ, the Holy Spirit and every faithful angel, then, He had to clean His holy name fire with His baptism within His home-sweet-home, as His children worshipped it, to conquer new glories unseen before.

That is to say, also that our heavenly Father needed to conquer not only the Sinai’s desert and the families of ancient nations that died in sin, because they failed to know how to love, serve and worship Him through His Son’s sacred-flesh and Holy Spirit, but also conquer His homeland to baptize His holy name fire with His children’s living-souls. For our heavenly Father needed to baptize His holy name fire over His ancient altar within the land that He had chosen to live forever with His children reborn with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit through water baptism, so He may enter into His new Kingdom with his children along with His holy name completely baptized with perfect holiness.

Besides, this is something that our heavenly Father needed to do with all the angels in heaven’s glory that did not sin against our heavenly Father and His holy name fire, as Lucifer and the one-third of the fallen angels did, but they became contaminated nevertheless, so they became baptized finally when Israel was reborn from the Valley of the dried bones. Because as our heavenly Father had finished nailing His Son over the wood of the house of Israel that once in life was the flesh born from Sarah’s sterile-womb, by the Holy Spirit, to become captive within Egypt, taking on the sins of the ancient nations lying in hell, so they may become baptized at the Red sea, liberated from hell, finally.

Then, when our heavenly Father had finally baptized every man, woman and child from Israel that had walked out from Egypt’s captivity by invoking the perfect holiness of His name, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, then they went straight into the water baptism finally to escape death at the Red sea, by dumping every sin into it. Having our heavenly Father dumped every sin that the families of the ancient nations had committed against Him, His Son Jesus Christ and the Holy Spirit: then, He had to give His children to drink from the water of the rock finally to give them to eat from His mouth the manna from His Dinning Table, in heaven’s glory.

Deeming, our heavenly Father was ready to use them as His high priests to minister over every man, woman and child that their sins had finally had been extracted by ancient Israel from hell itself within Egypt’s captivity to dump them at the Red, in a great baptism that destroyed not only every evil work in them, but also every foe, perpetually. Now, our heavenly Father once He had managed to have the entire house of Israel drinking from His living-rock, moreover eating from His manna from heaven above, then He could finally grant them His tabernacle with the Holy of Holiest with His Son Jesus Christ, ministering as God’s lamb and high priest through the desert.

Considering that, our heavenly Father told Moses that He will not go with Israel through the desert into the promised land, because they might sin against Him, as they did at the foot of Mount Sinai, where He almost killed them to replace them with new people born from Moses, finally to conquer the homeland for His holy name fire’s new glories. This is when our heavenly Father said that He was giving Israel His Holy Angel (Jesus) that bears His holy name fire within him in perfect holiness and lasting-sanctity, and so, they were told to keep themselves holy before him, because he was to judge and punish every sin and rebellion that they may commit against him on the way to Canaan.

This is the setting that our heavenly Father needed to have within the Sinai’s desert, and this is that not only the entire house of Israel had dumped every sin at the Red sea, but also they had drunk from the rock and they were eating daily the manna from His Table in heaven, thus to minister before Him perfect daily holiness. Given that, now our heavenly Father with the Holy of Holiest and His Son ministering daily holiness with the entire house of Israel through the Sinai’s desert and every man, woman and child from the ancient nations lying in their hell’s holes, paying for the guilty through eternity, then He could purge them from their sin’s guilt finally to receive His lasting-salvation.

For our heavenly Father could now through His Holy of Holiest and His Son Jesus Christ bearing His holy name fire along with the Holy Spirit’s presence and mighty gifts, then He could minister to every living-soul suffering in hell’s torment the guilt of sins, finally to liberate them with perfect rituals and ceremonies of holiness to return to paradise anyday soon. Besides, this was something that our heavenly Father needed to do with the entire house of Israel for forty years (an entire generation) to save the lost in hell’s torment, by destroying every sin with the shedding of the lamb’s atoning-blood over them that had been dumped already at the bottom of the Red sea, forever, so they may have salvation eventually.

Thus, our heavenly Father did not stop His entire salvation work to save the lost within hell’s torment, by covering every sin, previously dumped into the Red sea as Israel was baptized in water, by crossing it in dried ground with walls of water, on both sides towards the side of safety, to meet the Lord in person, but He continued towards you. Now, once our heavenly Father had covered every sin with the house of Israel and His Son Jesus Christ ministering with His holy name fire within the tabernacle and its Holy of Holiest, then He had the way cleared to conquer His homeland, because He needed to establish His holy name along with His eternal life, to baptize His children with lasting-salvation.

For our heavenly Father needed not only His Son Jesus Christ born within His homeland, by the Holy Spirit’s daily power through David’s virgin daughter, thus to establish His holy name fire over His altar of the prehistoric love, descended from heaven above, but also He needed His own life lived by His Son throughout the house of Israel defeating sin, always. Because the virgin womb that our heavenly Father had called Moses to build with ancient Israel within the desert, then it was to build it successfully over every man, woman and child already lying in hell, paying for their sins, so they may receive rituals and ceremonies of perfect holiness, later to become reborn within it, but over His altar within Canaan.

Therefore, our heavenly Father had to have His Son Jesus Christ born from David’s virgin-womb, by the Holy Spirit’s daily powers, within Canaan, so he may live His eternal life as His high priest that had ministered already to every living-soul lying in its hell’s hole the rituals and ceremonies covering and destroying every sin, for everyone’s lasting-salvation to be possible finally. Certainly that, our heavenly Father had gained amazing powers over every sin that every man, woman and child already lying in hell’s torment had committed during their lifetime on earth against Him, His Son and the Holy Spirit, thus with these powerful rituals and ceremonies of holiness, performed within the Holy Place, then Satan was destroyed with His life lived within Canaan.

For our heavenly Father needed to destroy every lie, curse, and wicked work that Satan had not only performed against Adam and Eve, but also the children lying in hell already, furthermore for those living within Israel and around the world, Satan was destroyed with the same life that our Lord Jesus Christ had lived through the desert, then finally within Canaan. Considering that, as our heavenly Father lived His eternal life with His Son and the Holy Spirit over the ancient nations lying in hell’s torments, because of sin, then, by performing His rituals and ceremonies of endless-holiness with His Son and His Spirit, instantly Satan’s every work within Canaan was destroyed—conquering the altar of love for Israel and humankind with perfect-salvation, finally.

Given that, our heavenly Father had to have His eternal life lived by His Son Jesus Christ and the Holy Spirit within Israel, as he walked with His holy name and living word through the streets of Israel meeting every man, woman and child that was destined to listen to His oath sworn to Isaac, so they may live. Inasmuch as, the words that our heavenly Father had spoken to Isaac as he lied over the wood ready to be set on fire by his father Abraham, because he was told to offer him as a burn offering thus to begin His relationship in earnest not only with him but also with the promised children coming through future generations.

Thus, these were words that His Son Jesus Christ being the sacred-flesh and the atoning-blood bearing His holy name fire in perfect holiness along with the Holy Spirit, then he had to manifest these words to every man, woman and child within Israel, so they may become liberated from sin, curses, infirmities and death in hell’s fire forever into all eternity. Indeed, these were words that had to be spoken throughout the cities and streets of the land of Israel, because our heavenly Father had to touch and heal every one of His children, so they may become filled with His Holy Spirit that they needed to possess, thus to enter not just over Jerusalem’s holy hill, but also into His new kingdom.

These are words of His unfailing love for each one of them as it has always been for Isaac that lied over the wood ready to become a burnt offering that Abraham was called to conduct, thus to start the fire of His unfailing love giving birth to His promised children through the generations and His Son for the continuous sacrifice lastly. That is why, that our heavenly Father had to walk along with His Son and the Holy Spirit bearing His holy name fire with perfect holiness, to reveal to everyone in Israel and through the coming generations the words of His oath sworn to Isaac, so they may become baptized with them with His eternal life that is every one’s perfect-salvation today.

Certainly, by our heavenly Father speaking to His children, as His Son Jesus Christ and the Holy Spirit walked the streets of Israel and at times they entered together into their homes, invited by the people to eat and drink together, then the sick were healed, the lamed walked, the mute spoke, and those that were destined to die were delivered. Considering that, our heavenly Father had to enter with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit into most of the homes of His children, so He may bless them along with everything that they had within their households, because He needed to establish His living word over His altar staying with them with His special blessings, healing, protection, and endless-richness, forever.

Because these are some of the powers that are already operating constantly within the altar of Abraham and Isaac that is always burning with His hot oven of His great Grace, His great Mercy, His great Truth and His great Divine Justice, so their entire homes along with their loved ones and belongings may be blessed with His Holy Spirit and living-word. This was something that our heavenly Father had to do with His Son and the Holy Spirit not just within every Israeli home, but also through the streets of Israel, because He had chosen Canaan to make it His eternal home with His loved ones—therefore, He had to write with His own life His oath sworn to Isaac throughout the land.

That is why, that Satan saw himself defeated along with his fallen angels, because it was always our heavenly Father speaking through His Son and the Holy Spirit to every man, woman and child that He met within Canaan thus to fill it with His perfect will ready for Him to descend and live with His children in His new Kingdom. That is how, our heavenly Father was able to destroy every hidden work that Satan had performed within Israel through the generations, by deceiving His children with his idols and altars that are always filled with a terrible love from hell and darkness that will steal, kill and destroy any one that enters into them by the way of blindly worshipping them.

This was a walk through the entire house of Israel and the land that our heavenly Father had to execute with His Son and the Holy Spirit, rewriting His oath sworn to Isaac all over the land that He had personally chosen to live with His loved ones, from Israel and the families of the nations, so Satan may finally die, forever. Just as our heavenly Father had to have had His Son walking with the house of Israel through the Sinai’s desert, performing rituals and ceremonies of perfect holiness within the Holy of Holiest, where every one of His children must become reborn from the Holy Spirit to enter into heaven’s glory forever justified, then, He had to do it all over within Israel.

Considering that, our heavenly Father needed to save every one of His children from the house of Israel and the families of the nations, by confirming His oath sworn to Isaac, as He personally along with His Son and the Holy Spirit lived it within His chosen land, but with His holy name fire lifted very high already over Jerusalem’s holy hill. That is why, that our heavenly Father along with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit was able to perform great miracles that blessed everyone within Israel, by healing them from their sicknesses and by casting out fallen angels that were afflicting their lives, so they may finally live their lives blessed in His holy presence, and ready to enter heaven’s glory.

Thus, this is how our heavenly Father really destroyed every work from Satan and his fallen angels that finally He was able to tell the angel of death His words of everlasting judgment, by saying within Israel that echoed through the streets and every Israeli home, Death, I am your death! This is when that not only Israel already lying in their graves and in hell’s mouth was finally liberated, because our heavenly Father could not truly liberate them from sin, curses and the death from the Valley of the dried bones until He had spoken His oath sworn to Isaac all over Canaan, to destroy Satan along with the angel of death, forever.

Once our heavenly Father had finally finished the work that He needed to do within Israel along with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit, then He could allow His Son to take on the wood to walk it up to Jerusalem’s holy hill, because now He was ready to shed His atoning-blood that is filled with every one’s eternal life. Our heavenly Father needed to take His Son along with His Spirit and every ritual and ceremony of perfect holiness performed through the Sinai’s desert and over the families of the ancient nations that needed deliverance, so He may finally take as well the work that He had done throughout the homes and streets of Israel into the Holy of Holiest.

Our heavenly Father needed His Son with his sacred-flesh nailed to the wood of the house of Israel that was once the flesh and body born in captivity, baptized in the Red sea, to drink from the rock and eat the manna from heaven, so they may finally enter together into the Holy of Holiest for forgiveness, acceptance, and every one’s lasting-salvation worldwide. Therefore, this is the place that our heavenly Father needed to have the children of Abraham nailed to His Son Jesus Christ along with every ritual and ceremony of perfect holiness entering into the Holy of Holiest along with every word, work, and newfound glory within Canaan, so He may finally seal everyone with His perfect salvation filled with His unfailing-love, forever.

That is why, that as the entire house of Israel becomes baptized again for the third time, wherever they may be living within the nations worldwide, then they will become reborn from the water in the name of the Father, the Son and of the Holy Spirit, so the oath sworn to Isaac may turn on within them, as His perfect will, perpetually. This is when our heavenly Father will get up from His Mercy Seat to walk into Israel to live with His loved ones forever into eternity, because it will be within Jerusalem, where He has already established His holy name fire over mount Zion, and so, as He may see Israel reborn from the water then they have become His home-sweet-home, everlastingly.

This is when Israel will fail to sin again, because they have now become reborn from the water in the name of the Father, the Son and of the Holy Spirit, therefore the sinful-flesh and the spirit of error are not with them anymore, because the Holy Spirit and the sacred-flesh will dress them with perfect holiness for our heavenly Father’s new-glories. That means that the Holy Spirit along with every newly created glory by our heavenly Father and His Son Jesus Christ will descend, as water falls from heaven above, to stay forever within Israel and her people not only enriching them but also every man, woman and child from all the families of the nations to become God’s newly created kingdom, perpetually.

Now, these glories will descend upon Israel because the oath that our heavenly Father swore to Isaac, later confirmed with Jacob, finally to establish it as a covenant of life over the entire house of Israel for the nation’s salvation, so when they may become baptized in water as God’s nation, then the Holy Spirit will never cease to descend upon earth. Because now Israel had become the Temple of the Holy Spirit that is our heavenly Father’s perfect will established upon Israel thus to bless the nations from the past, the present and the future, so they may finally live with Him with every one dressing with the sacred-flesh and the Holy Spirit never to know sin again into all eternity to come.

For Israel will become the Temple of the Holy Spirit filled with our heavenly Father’s home-sweet-home unfailing-love that He has always felt within His holy heart for His Son, the Holy Spirit, the angelical hosts and every man, woman and child within Israel and the families of the nations, so they may finally become His kingdom family, filled with His life, everlastingly. This is the new kingdom, where our heavenly Father will no longer live with created beings as the angels, but now, He will be living on earth, where His perfect will finally is manifested over the entire house of Israel, as they may become baptized in water, finally to live with those born from His image and living-soul, surrounded with pure-love, perpetually.

That is why, that our heavenly Father is expecting you along with your loved ones and friends to become baptized in water, so you may finally enter into His altar of the prehistoric love and the tabernacle of reunion, where His Holy of Holiest awaits for you to baptize you with the Holy Spirit and eternal life, to enter heaven’s glory now. Because once you may have entered into the Holy of Holiest, then you will meet in person our heavenly Father ready to put His arms around you, so you may become one with Him, His Son and the Holy Spirit, filled with His unfailing pure-love—where you will never sin again, but only live to enjoy daily richness and endless-happiness into eternity. Happy Hanukkah---and—Merry Christmas to every one everywhere throughout the land! Amen!

¡Cultura y paz para todos, hoy y siempre!

Saludos cordiales a todos

Dígale al Señor, nuestro Padre Celestial, de todo corazón, en el nombre del Señor Jesucristo: Nuestras almas te aman, Señor. Nuestras almas te adoran, Padre nuestro. Nuestras almas te rinden gloria y honra a tu nombre y obra santa y sobrenatural, en la tierra y en el cielo, también, para siempre, Padre Celestial, en el nombre de tu Hijo amado, nuestro Señor Jesucristo.

ORACIÓN DEL PERDÓN

Padre nuestro que estás en los cielos: santificada sea la memoria de tu nombre que mora dentro de Jesucristo, tu hijo amado. Venga tu reino, sea hecha tu voluntad, como en el cielo así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, el poder y la gloria por todos los siglos. Amén.

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, vuestro Padre Celestial también os perdonará a vosotros. Pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

Por lo tanto, el Señor Jesús dijo, "Yo soy el CAMINO, y la VERDAD, y la VIDA ETERNA; nadie PUEDE VENIR al PADRE SANTO, sino es POR MÍ”. Juan 14:

NADIE MÁS TE PUEDE SALVAR.

¡CONFÍA EN JESÚS HOY!

MAÑANA QUIZAS SEA DEMASIADO TARDE.

YA MAÑANA ES DEMASIADO TARDE PARA MUCHOS, QUE NO LO SEA PARA TI Y LOS TUYOS, EN EL DÍA DE HOY.

- Reconoce que eres PECADOR en necesidad, de ser SALVO de éste MUNDO y su MUERTE.

Disponte a dejar el pecado (arrepiéntete):

Cree que Jesucristo murió por ti, fue sepultado y resucito al tercer día por el Poder Sagrado del Espíritu Santo y deja que entré en tu vida y sea tu ÚNICO SALVADOR Y SEÑOR EN TU VIDA.

QUIZÁ TE PREGUNTES HOY: ¿QUE ORAR? O ¿CÓMO ORAR? O ¿QUÉ DECIRLE AL SEÑOR SANTO EN ORACIÓN? -HAS LO SIGUIENTE, y di: Dios mío, soy un pecador y necesito tu perdón. Creo que Jesucristo ha derramado su SANGRE PRECIOSA y ha muerto por mi pecado. Estoy dispuesto a dejar mi pecado. Invito a Cristo a venir a mi corazón y a mi vida, como mi SALVADOR.

¿Aceptaste a Jesús, como tu Salvador? ¿Sí _____? O ¿No _____?

¿Fecha? ¿Sí ____? O ¿No _____?

Si tu respuesta fue Si, entonces esto es solo el principio de una nueva maravillosa vida en Cristo. Ahora:

Lee la Biblia cada día para conocer mejor a Cristo. Habla con Dios, orando todos los días en el nombre de JESÚS. Bautízate en AGUA y en El ESPÍRITU SANTO DE DIOS, adora, reúnete y sirve con otros cristianos en un Templo donde Cristo es predicado y la Biblia es la suprema autoridad. Habla de Cristo a los demás.

Recibe ayuda para crecer como un nuevo cristiano. Lee libros cristianos que los hermanos Pentecostés o pastores del evangelio de Jesús te recomienden leer y te ayuden a entender más de Jesús y de su palabra sagrada, la Biblia. Libros cristianos están disponibles en gran cantidad en diferentes temas, en tu librería cristiana inmediata a tu barrio, entonces visita a las librerías cristianas con frecuencia, para ver qué clase de libros están a tu disposición, para que te ayuden a estudiar y entender las verdades de Dios.

Te doy las gracias por leer mí libro que he escrito para ti, para que te goces en la verdad del Padre Celestial y de su Hijo amado y así comiences a crecer en Él, desde el día de hoy y para siempre.

El salmo 122, en la Santa Biblia, nos llama a pedir por la paz de Jerusalén día a día y sin cesar, en nuestras oraciones. Porque ésta es la tierra, desde donde Dios lanzo hacia todos los continentes de la tierra: todas nuestras bendiciones y salvación eterna de nuestras almas vivientes. Y nos dice Dios mismo, en su Espíritu Eterno: “Vivan tranquilos los que te aman. Haya paz dentro de tus murallas y tranquilidad en tus palacios, Jerusalén”. Por causa de mis hermanos y de mis amigos, diré yo: “Haya paz en ti, siempre Jerusalén”. Por causa de la casa de Jehová nuestro Dios, en el cielo y en la tierra: imploraré por tu bien, por siempre.

El libro de los salmos 150, en la Santa Biblia, declara el Espíritu de Dios a toda la humanidad, diciéndole y asegurándole: - Qué todo lo que respira, alabe el nombre de Jehová de los Ejércitos, ¡el Todopoderoso! Y esto es, de toda letra, de toda palabra, de todo instrumento y de todo corazón, con su voz tiene que rendirle el hombre: gloria y loor al nombre santo de Dios, en la tierra y en las alturas, como antes y como siempre, para la eternidad.


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Sábado, 23 de Diciembre, 2017 de Nuestro Salvador Jesucristo, Guayaquil, Ecuador-Iberoamérica
(Cartas del cielo son escritas por Iván Valarezo)
Feliz Navidad a todas nuestras familias por toda nuestra Gran América y así también a todas nuestras familias de todas las naciones hermanas de la tierra. Que nuestro Padre celestial las enriquezca grandemente, por medio de la gracia salvadora de su Hijo Jesucristo y los dones maravillosos de su Espíritu, que descienden a cada hora desde sus lugares santísimos, como desde donde por siempre habitaremos con Él, su Hijo Jesucristo, su Espíritu Santo y sus huestes angelicales, para amarnos, bendecirnos y enriquecernos por toda una eternidad. Felices Fiestas Navideñas y un Próspero Año Nuevo 2018 a todos.
Happy Hanukkah to the entire house of Israel within Canaan and the nations where they may live these days, so they may finally find the Holy Spirit and the amazing daily unfailing love from the altar of Abraham and Isaac, located over Jerusalem as always to receive you with our heavenly Father’s arms wide opened for you never to let you go again. Baptized in water in His name, His Son and His Spirit you are His Temple of the Holy Spirit and His home-sweet-home into eternity, living in His perfect endless love with every one of His children from Israel and the families of the nations around the world—Marry Christmas!
This is when our heavenly Father thought of you and your loved ones, including your friends, because He needed to make you to come to Him, but by your own will and through His altar of the prehistoric love, where He has always lived with His Son Jesus Christ and the Holy Spirit in perfect harmony of eternal life, through eternity. However, having our heavenly Father lost not only a great number of very holy angels that He had learned to love and care through eternity, because when He created them, then it was to love, serve, worship and exalt Him along with His holy name fire over His altar of love, but they failed Him with sin and evil in their hearts.
The holy angels, in their different ranks of powers and glory failed Him and His holy name fire over His altar of love, because Lucifer thought that because of His great wisdom and perfection, then he could exalt himself a...
Dio amas kaj amos ja la bonajn homojn!

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